A vino nuevo en odres nuevos: los desafíos de la vida consagrada

A vino nuevo en odres nuevos: los desafíos de la vida consagrada

Presentación de las Orientaciones de la Congregación para los Institutos de Vida consagrada y las Sociedades de vida Apostólica

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La CIVCSVA presentó ayer, 22 de marzo de 2017, el documento A vino nuevo en odres nuevos, ante una numerosa asamblea principalmente de religiosas. Se trata de un texto que pretende suscitar la reflexión para llegar a respuestas, sugerencias y acciones precisas para desbloquear y continuar el proceso de renovación iniciado. El texto de fácil lectura presenta un lenguaje claro que nos interpela a todos, y que nos revela la presencia de la mano del Papa Francisco con su estilo incisivo y sintético, que no teme reconocer los errores, más o menos velados, que todavía hoy se respiran en nuestra forma de vida.

El texto que se gestó en la Asamblea de la CIVCSVA de noviembre de 2014, a los cincuenta años del Concilio, insiste en la necesidad de renovación: el camino iniciado no ha concluido, es un proceso continuo, abierto. Sin duda lo más positivo es este deseo imperativo de responder al sufrimiento del mundo, a la búsqueda de sentido, a una economía más sostenible, a una comunión fraterna; este interés de la vida religiosa para “salir” de las seguridades y mantenerse viva, que no es sobrevivir, sino ser significativos en el mundo.

Las intervenciones, P. Bruno Secondin, P. Pierluigi Nava, P. Lorenzo Prezzi, nos han ofrecido una relectura del documento desde puntos de vista distintos. . 

El cardenal João Braz de Aviz señala que para andar a la periferia, la vida religiosa tiene que salir del centro para volver a poner en el centro a Cristo y llevar a los demás hacia este único centro, a los que no lo conocen y a los que necesitan ser nuevamente evangelizados.

La comunión entre nosotros, hermanas y hermanas de comunidad, es el testimonio visible de nuestra vida. Lo humano y divino van estrechamente unidos. La renovación exige una conversión del corazón, no solo de estructuras. Tenemos la responsabilidad de dejar en herencia una vida en continuidad.

Monseñor José Rodríguez Carballo se centra en la metáfora que nos urge a abrirnos a la novedad del Evangelio, a ser actuales para hablar a nuestros contemporáneos, a vivir con estructuras frescas y ágiles. Se ha hecho un camino laborioso y generoso; pero se debe continuar avanzando principalmente en lo que se refiere al gobierno y formacion, ¿están al servicio de nuestra VC?

El P. Bruno Secondin conoce bien el proceso para obtener vino bueno, los cuidados y atenciones, la paciencia y la espera de los viñadores. También Jesús vive inmerso en esta realidad agrícola tan conocida por sus contemporáneos. ¿Que uso hace el documento de esta metàfora? Es la clave de la renovación: el vino nuevo es fruto de la pasión por Cristo: la Palabra de Dios que nos guía en el
seguimiento. El camino es largo para descubrir la vida carismàtica de la VC con creatividad y originalidad. No olvidemos la naturaleza profètica de la VC, recuperémosla para avanzar con creatividad y audacia, en una actitud vigilante que custodia el carisma para ser iglesia en salida, de humana ternura, cercana a todos los próximos.

La síntesis es clara: no podemos vivir del Vaticano II; hay que tomar decisiones, es una necesidad y una oportunidad. Ha llegado el momento favorable de verificación, no perdamos las ocasiones para el cambio. Es una responsabilidad que hay que trabajar con libertad y ánimo, ser audaces y valientes guiados por una profunda humanizacion.

Hna. Anna Sánchez Boira MN